Capilla de la Gruta de la Leche
Belén, Palestina
La gruta está a cinco minutos a pie de la basílica de la Natividad, por una callejuela del borde este del casco antiguo…
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Foto: Neil Ward, CC BY 2.0
La entrada es gratuita y no existe ticket; el coste es la cola de la gruta. Casi todos los visitantes llegan en excursión desde Jerusalén, porque Belén está en Cisjordania y cruzar el control es más fácil con un vehículo de matrícula palestina y un guía que conozca el procedimiento; esas salidas de medio día cuestan un precio moderado y suelen incluir la plaza del Pesebre, la Gruta de la Leche y un taller de recuerdos. Los coches de alquiler israelíes no suelen tener seguro para entrar en la zona A, así que conducir uno mismo no es aconsejable.
Los autobuses palestinos salen de Jerusalén Este por unos pocos séqueles y desde la parada se llega en quince minutos a pie. En la plaza esperan guías que cobran una tarifa fija. No se reserva nada por adelantado, y la cola de la gruta puede llegar a dos horas en Navidad y a veinte minutos una mañana corriente entre semana. La iglesia franciscana de Santa Catalina de al lado, desde la que se retransmite la misa del gallo cada Navidad, se entra por el mismo patio y nunca está llena.
Fechas y precios en vivo de GetYourGuide. Cancelación gratuita en la mayoría de las entradas.
Constantino mandó hacer aquí una iglesia hacia 330 sobre la cueva que la tradición del siglo II ya identificaba con el lugar del nacimiento de Jesús; Justiniano la rehízo en el siglo VI y ese edificio sobrevive en lo esencial, lo que la convierte en la iglesia importante más antigua que sigue en uso en cualquier parte. Los cruzados añadieron mosaicos y una columnata pintada, y se han recuperado fragmentos de ambos en una restauración terminada en la década de 2010 que levantó siglos de hollín de los muros.
La puerta principal mide metro y medio de alto, recortada en época otomana para impedir que entraran jinetes a caballo, y todo el mundo se agacha para pasar. Bajo el altar, una estrella de plata embutida en el mármol señala el punto tradicional del nacimiento, con catorce puntas y una inscripción latina, y los peregrinos se arrodillan a tocarla. Tres confesiones comparten el edificio bajo un acuerdo del siglo XIX, y las divisiones se ven por todas partes. El suelo de la nave se levanta a trechos para mostrar mosaicos de la iglesia constantiniana de debajo, puestos en el siglo IV y descubiertos en los años treinta.
Abre a diario de primera hora de la mañana a la noche, con horas de cierre distintas en verano y en invierno y oficios a lo largo del día, durante los cuales la gruta se cierra a los visitantes. La Navidad se celebra tres veces, por la iglesia latina el veinticinco de diciembre, por la griega y la siríaca el seis de enero y por los armenios el dieciocho de enero, y el pueblo se llena en cada una. Las horas más tranquilas son las primeras de la mañana, antes de que lleguen los autocares de Jerusalén.
Se exige vestimenta recatada y se hace cumplir. Se permite fotografiar salvo durante los oficios. Calcula una hora contando la cola. La Gruta de la Leche queda a dos minutos, y el muro de separación con sus murales está a diez minutos a pie y es parte de lo que casi todos los visitantes recuerdan al irse. La plaza del Pesebre tiene cafés y una oficina de turismo, y el Centro del Patrimonio Palestino, a un paseo corto, vende bordados hechos allí y no importados.
Sí. GetYourGuide ofrece una entrada o un tour para Basílica de la Natividad, con fechas y precios en vivo y cancelación gratuita en la mayoría.
Basílica de la Natividad fue fundada en 327.
Basílica de la Natividad está en Belén, Palestina. El mapa de esta página muestra el lugar exacto.
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